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El dolor de garganta es uno de los más molestos que hay (con el permiso del dolor de muelas claro). Normalmente te molesta cuando te levantas. Seguro que has tenido esa sensación sobre todo en verano. Te duermes con altas temperaturas y cuando te despiertas tienes frío y es demasiado tarde para actuar. El dolor de garganta ya están ahí. Y no es cosa menor. Te puede arruinar un día de playa o de excursión con la familia. Evitar el dolor es, por tanto, importante pero también sencillo. Basta con que duermas tapado aunque sea con una mínima sábana para que tu temperatura corporal no baje más de lo necesario y tu cuerpo no se resienta o con que cierres la ventana antes de acostarte para evitar que la temperatura en la habitación en la que descansas baje drásticamente durante la madrugada. También puedes utilizar un ventilador con función de programador, para que se apague cuando ya estés profundamente dormido. ¿Hemos llegado tarde con los consejos? Pues entonces aquí te dejamos unos remedios caseros para solventar el dolor de garganta.

Miel con limón. Es el truco de las abuelas por excelencia. La miel y el limón contribuyen a calmar la garganta. Te lo puedes tomar en ayunas o después de una comida.

Zumo de naranja. La vitamina C es una de las mejores para luchar contra los resfriados que vienen como consecuencia de los hinchazones de garganta.

Té de menta. La menta también contribuye a abrir las vías respiratorias y a que te sientas menos congestionado. Si a ello le sumas que con la miel te vas a sentir mejor este es un buen truco.

Alimentos calientes. Son el remedio más rápido y fácil. Aunque sea verano un café bien caliente o una sopa (depende si te lo tomas para desayunar o para cenar).

Gárgaras con agua salada. Muchos naturistas afirman que les funciona. Echa una cucharada de sal en el agua y haz gárgaras. Puedes probar a hacerlo por la mañana y por la noche hasta que notes los primeros resultados.

Cuando ir al médico

Un dolor de garganta no es, a priori, una razón para ir a un médico o utilizar un servicio de urgencias de un hospital. Sólo debes ir al médico si te encuentras excesivamente mal o si te ha subido la fiebre, eso sería una señal de que hay una infección.

Recuerda que tampoco conviene abusar de los medicamentos. Cuantas más pastillas utilices menos efecto te van a hacer cuando lo necesites de verdad. Además es importante que evites las bebidas frías. Puede empeorar tu estado de salud.

Fuente: Ine.es